Por Xans Viv
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Es cierto que todos tenemos derecho a escoger nuestra propia religión o si bien nos parece, a crear una nueva o a no tenerla. Personalmente, no creo que es necesario tener una, aunque fui criado como cristiano católico apostólico romántico...
Desde pequeño me di cuenta que rezar y creer en un papi dios es un juego de niños y hasta ahora no entiendo, como tanta gente puede ir a la iglesia los domingos para perder una hora de tiempo esuchando algo que fue escrito hace 2.000 años y que uno lo puede leer en cualquier momento. O mejor aún, ¿porque no leer todos los libros sagrados primero para hacerse una mejor idea de lo que es la religión? Pero, ¿qué se gana el ir a la iglesia por tradición o por costumbre? Mejor me perdono a mí mismo en mi casa haciendo algo más divertido
Es curioso ver que los países más religiosos y con menos tolerancia están más en la M... o para decirlo de otro modo, en condiciones de mayor desigualdad social, con guerras, hambrunas y otros problemas que se manifiestan de su estrechez de corazón y pensamiento.
En países como Canadá donde la tolerancia es talvez la mejor virtud, se pueden ver varias iglesias (la mayoría católicas), que han cerrado sus puertas hace ya algunas décadas son ahora condominios residenciales de lujo.
Como dice mi filósofo favorito, André Moreau, la iglesia y dios son como mulatas para cojos. No me mal interpreten aquí. Es necesario mencionar que yo creo en dios, pero no en ese dios de cojos. Dios es para mi el Absoluto... todo, nada y todo+nada al mismo tiempo. Yo soy dios y tú también, y también lo son estas letras que estás leyendo.
La religión cristiana está quemando sus últimas velas y pronto se apagará y dará por fin paso a una nueva era de cambios y revoluciones. No me creen... mi papá me solía decir que cuando él era niño era obligatorio ir a la iglesia todos los días. Hoy en día hay mucha gente que va de vez en cuando a la iglesia.
El apocalipsis se avecina, pero acabará únicamente con aquellos que no están preparados para la buena nueva. Aquellos quienes se aferran fuertemente a mulatas imaginarias porque no pueden dejarse ir y confiar en sí mismos. Sólo los guerreros persistirán y podrán disfrutar de los frutos del vivir concientemente en el presente.
