Por Maria R.Es increíble la cantidad de personas que siguen alguna religión y nunca se han preguntado el origen de sus creencias o prácticas religiosas. Cuando estaba en el cristianismo, era muy rara la vez que cuestionara las creencias, costumbres o rituales que la iglesia enseñaba como mandato de su dios a los feligreses. Si en alguna clase bíblica alguien preguntaba por qué se creía en ciertos dogmas, la respuesta siempre era la misma, “porque así lo dice la biblia”.
En una ocasión, una amiga me envió un email en el cual me decía que estaba muy triste y preocupada porque un supuesto misionero cristiano le había escrito, contándole de todas sus victorias pues a todos los países que viajaba convencía a la gente para que se convirtieran al cristianismo y como testimonio público se bautizaran en las aguas. La preocupación de mi amiga era que en algunos países, los nuevos conversos y recién bautizados eran brutalmente asesinados pues eran considerados apóstatas a su antigua religión. Esa noticia me dejó muy consternada pues el supuesto misionero – hombre muy egocéntrico, por cierto – no aceptaba que su supuesta “misión” de bautizar a nuevos conversos (aún sabiendo que perderían la vida) era más bien una escena de horror.
En mi búsqueda tras la verdad, comencé a escudriñar el origen de la práctica del bautismo en las aguas, práctica que los cristianos atribuyen a Jesús (o a Juan el bautista) como el fundador de la misma. Pero la verdad es que la práctica del rito bautismal tiene su origen en religiones mucho más antiguas que el cristianismo. El problema con la gran mayoría de la gente religiosa – particularmente pastores, misioneros, y maestros de seminarios bíblicos – es que no aceptan que sus prácticas religiosas están basadas en los mismos errores (por no decir “horrores”) que otros han cometido antes que ellos. La gente inventa religiones nuevas copiando o añadiendo a lo que ya otros han inventado. O sea, “que NO hay nada nuevo bajo el sol”.
En la historia de mitos y religiones paganas se relata acerca de varios ritos bautismales tales como: el ritual eléusico, las abluciones purificadoras en el misterio de Sabazio; el culto de Atis tenía el taurobulismo, y el misterio de Isis tenía el baño bautismal que supuestamente santificaba, al igual que el culto a Dionisio y el culto de Mitra (los seguidores de Mitra celebraban el ritual del bautismo). Los griegos incluso tenían sacerdotes, Kathartai, que se especializaban en el ritual de la purificación con agua. En la antigüedad, celebraban el ritual en el cual mujeres se bañaban en albercas (piscinas) “sagradas” fuera de la cuidad para purificarse. Los nuevos conversos a la religión de Isis/Osiris se iniciaban con el bautismo de aguas “purificadoras” que traían del Nilo, ya que ellos creían que el río Nilo era sagrado. Aún la misma biblia hace mención de los bautismos que celebraban los paganos.
El caso es que los cristianos no van a aceptar que sus ritos y creencias son basados en prácticas, mitos y creencias de otras religiones que existieron mucho antes que el cristianismo. Ellos creen que sus prácticas y ritos son diferentes a los de las demás religiones y hasta se han atrevido a llegar tan lejos como ha llegado el misionero del que hablé anteriormente, que por su doctrina de bautismo y salvación eterna muchos ignorantes han perdido la vida.
Por más que los cristianos quieran hacer ver que su religión y ellos son diferentes, yo no encuentro mucha diferencia –son extremistas, irracionales, radicales, supersticiosos y manipuladores como en todas las demás religiones.
Gracias por la bienvenida. :)
Es bueno ser parte del grupo de ex-cristianos. El principio de mi de-conversión no fué fácil pues yo pensaba que nadie iba a comprender por lo que yo estaba pasando. Más tarde me dí cuenta que cada día son más las personas (yo diría que entre la comunidad americana [no la hispana]) que están abriendo sus ojos y descubriendo el engaño de la religión.
Sí, el cristianismo está lleno de problemas, mentiras, falsas promesas, mitos y cuentos de hadas; pero lo peor es la intimidación y la manipulación que usan para convencer a la gente ignorante para que crean en algo que no existe.